San José, 6 jul (PL) La autorización a un buque de guerra estadounidense para atracar en Costa Rica es muy cuestionable, porque un cargamento de drogas decomisado puede entregarlo un guardacostas, declaró hoy a Prensa Latina el analista Andrés Mora.
Para el investigador costarricense, asociado al Instituto de Estudios Latinoamericanos de la Universidad Nacional (IDELA), el aval emitido anoche por los diputados a la estancia del USS ELROD en aguas jurisdiccionales sólo compromete la política exterior del país centroamericano.
"Los permisos se vienen dando desde 1998, más o menos, y casi siempre coinciden con escenarios de conflicto de la política exterior. Ahora, de nuevo, con Nicaragua", afirmó Mora, a través de la Internet.
"La Asamblea Nacional de Nicaragua aprueba la construcción de un proyecto en el río San Juan y aquí responden con buques de Estados Unidos, que se convierten en un factor que gravita en la política exterior", añadió.
Mora señaló que lo común de la política exterior de la presidenta, Laura Chinchilla, ha sido replegarse, aislarse cada vez que advierte una polémica, como la desatada a raíz de la condena a Costa Rica por los daños causados con la construcción de una carretera paralela al nicaragüense Río San Juan.
La sentencia emitida por la Corte Centroamericana de Justicia es vinculada por otros analistas, además, a la decisión de la mandataria de apartarse del Sistema de Integración Centroamericana mientras dure la presidencia pro témpore de Daniel Ortega al frente del mecanismo regional.
"Los buques y en general la presencia armada de Estados Unidos han sido un factor de disuasión que no se expresa formalmente, pero en lo más agudo de las crisis entre Ortega y Chinchilla, el gobierno tico deslizó la posibilidad de pedir ayuda militar a Washington", opinó el investigador del IDELA.
"Uno no podría decir que hay una relación directa, pero es posible atar cabos, ver reacciones y pensar en el trasfondo", sugirió, en alusión al permiso otorgado el jueves por los congresistas -34 votos contra cinco- a la permanencia hasta el 12 de julio del navío de guerra norteño en el territorio.
El buque artillado estadounidense posee 135 metros de longitud, carga dos aeronaves (Helicópteros SH-60B), y está tripulada por 15 oficiales y 200 marines, de acuerdo con el diario El País.
La embarcación pudo atracar en Costa Rica tras ser autorizada por el Parlamento, que hace apenas unas semanas permitió la entrada de casi 50 barcos artillados norteamericanos de menor tamaño, pero la mayoría con helicópteros y efectivos militares.
Diputados alegaron que era urgente avalar este atraque antes de las vacaciones legislativas de mediados de año, porque el USS ELROD contribuyó a decomisar más de dos mil kilogramos de marihuana.
Los detractores de la propuesta manifestaron sus dudas acerca de las labores que realizan esos navíos artillados en aguas nacionales, bajo el supuesto de participar en el programa de patrullaje conjunto contra el narcotráfico, acordado hace 11 años entre Costa Rica y Estados Unidos.
mh/ism