Decenas de trabajadores se concentraron frente a la comunidad de Madrid, justo en la emblemática Puerta de Sol, para protestar contra la entrada en vigencia de la nueva modalidad de la Ley de Dependencia: el cheque servicio, una modalidad que se traduciría en que los adultos mayores y personas con discapacidad, deberán cancelar previamente los servicios de atención especial que demanden y que posteriormente les serán reembolsados por el gobierno autonómico.
La polémica medida según la Responsable Estatal de la Atención Domiciliaria (CC.OO.) Esther Martín, afecta a los usuarios que, a su juicio, recibirán un servicio de menor calidad, tras promoverse la desprofesionalización del servicio y al aumentar los riesgos de mala praxis.
Martín, también asegura que las empresas del ramo se verán obligadas a cerrar, debido a que muchos familiares optarán por no recurrir a los prestadores de servicio con la intención de ingresar el aporte del cheque servicio a las economías familiares, sensiblemente afectadas por la crisis y, por ende, muchos trabajadores del sector “terminarán en la calle”, apunta.
Antonia, una manifestante, coloca el acento de la protesta en el pago por adelantado que con la nueva modalidad obligaría a personas jubiladas, con movilidad reducida a disponer de 800 euros para ser atendidos cuando la pensión no supera los 700 euros al mes. “Lo peor de todo, es que no hay garantías de que el reintegro del dinero ocurra en un mes, en seis meses, ¿quién sabe?”, añade.
La representante sindical, Esther Martín, considera que la medida responde a una estrategia del gobierno autonómico para evitar el gasto social del servicio y que los usuarios desistan del mismo, al no disponer de recursos para pagarlo. Un recorte sutil, de acuerdo con Martín, que se suma al hachazo presupuestario anunciado hace menos de una semana por la presidenta de la Comunidad Madrid, Esperanza Aguirre (PP), de 1.045 millones de euros que contempla subida de impuestos, eliminación de subvenciones y un tijeretazo a los sueldos de los empleados públicos madrileños.
En simultáneo, otro frente de protestas se anunciaba en la capital española. El principal sindicato médico de la ciudad, anunciaba a través de su secretario general, Julián Ezquerra, que habrá huelga en los centros de salud madrileños, aunque los detalles serán anunciados durante las próximas horas.
Todo parece confirmar que la conflictividad social repuntará en los próximos días, tras conocerse el fin de semana que serán inyectados 100 mil millones de euros para recapitalizar al sector financiero. “Me van a dejar en la ruina, me van a quitar la mitad del sueldo para que la banca pueda salir adelante. Este es el sentimiento de todos” apunta Mercedes, trabajadora de la atención a domicilio, quien no duda en vaticinar que en los próximos dos meses habrá nuevos recortes sociales para todos los españoles.
RNV