Carolina García E/C. Prensa célula Alberto Carnevalli.- El triste y célebre Darío Fajardo, tiene una larga cola de corruptelas; primero como infiltrado en el Núcleo Universitario “Rafael Rangel” (Nurr); segundo cuando sin ser profesor pagaba las nóminas fantasmas en los gobiernos adecos, y tercero, este personaje siniestro de la politiquería sindicalera cada vez que hay elecciones compra votos con un maletín de dinero.
Tal aseveración corresponde a integrantes de la célula “Alberto Carnevalli” del municipio Valera, liderada por Agustín Gutiérrez, quienes afirman que “es tan monstruo este individuo, que los mismos adecos lo detestan, recordemos que fue expulsado del partido Acción Democrática (AD) por sus esquizofrenias, paranoias y espíritu delirante de grandeza, dado que es egocentrista y megalómano, lo único que hace es salir en prensa, cuando todo el mundo sabe que no tiene ningún trabajo político, ni siquiera consigue quien lo siga”, expresaron.
Este infeliz -acotaron los declarantes-, estuvo en los actos bochornosos y cobardes del Golpe de Estado, del 11 de abril de 2002, cuando llegó al Palacio de Gobierno de Trujillo y posteriormente a la Residencia Oficial del Gobernador, con filmadora en mano, con un grupo de delincuentes y corruptos, que sin autoridad moral alguna, quisieron regresar al poder.
Persona no grata
“Este Dariito, no tiene vida, ni siquiera pudo llegar a dirigir un sindicato, porque es una persona aberrante, antipática y sobretodo prepotente, no es un contendor, por lo que le decimos que se empantufle, por ser sombrío, aislado, sin convocatoria, torpe, egoísta, acomplejado, ya nadie lo quiere y consideramos que por esta razón, él mismo se autodesprecia y esconde bajo las faldas en una actitud cobarde, vaya a pagar su depresión e infiltración a otra parte”, finalizaron.