Cuba condenó ante Naciones Unidas el empleo de la información que algunos países desarrollados realizan con el interés de subvertir el orden de otros estados, violar su soberanía y realizar actos de intromisión e injerencia en sus asuntos internos.
Durante una sesión del comité de Información de la Asamblea General celebrada la víspera, el representante permanente alterno de Cuba ante la ONU, Oscar León González, indicó que estas naciones monopolizan los servicios de comunicación, concentran y manipulan una enorme cantidad de contenidos, por lo que “con demasiada frecuencia se impone la mentira, se tergiversa la historia, se legitima la discriminación y se ultrajan la libertad de expresión y de información”.
Muestra de ello es el papel protagónico que han desempeñado los grandes consocios mediáticos con relación a las guerras en el Oriente Medio y el norte de África, la satanización de los proyectos sociales que lideran los jefes de estado progresistas de América Latina y otros tantos ejemplos.
Ante esa realidad, el diplomático demandó vías que permitan un uso racional y una apropiación más social de las tecnologías de la información “no solo orientada a la disminución de las brechas tecnológicas, sino también a la disminución de las brechas sociales”, manifestó.
León se refirió además a la agresión radial y televisiva que Cuba sufre diariamente de parte del gobierno de Estados Unidos en violación del Derecho Internacional y de las normas y reglamentos de la Unión Internacional de Telecomunicaciones (UIT).
Estas emisiones ilegales contra la Isla tergiversan la historia y la realidad, alientan la emigración e incitan a la violencia, al desacato al orden constitucional y a cometer acciones terroristas, las cuales se han mantenido por décadas a pesar de las múltiples solicitudes de la UIT para que Washington elimine tales interferencias.
Explicó además que emisoras radicadas en territorio estadounidense transmiten hacia Cuba más de dos mil horas de radio y televisión cada semana por más de 30 diferentes frecuencias de onda media, corta y FM.
La mayoría de ellas pertenecen o prestan servicio a organizaciones vinculadas a conocidos elementos terroristas que residen y actúan contra la nación caribeña en territorio norteamericano, con pleno consentimiento del gobierno.
Al mismo tiempo, apuntó que el Congreso de Estados Unidos aprueba cada año más de 30 millones de dólares para esas acciones, lo que en menos de dos décadas eleva a unos 600 millones lo gastado por la administración con ese propósito.
YVKE Mundial/La Radio del Sur