
Las peleas de gallo son una actividad heredada de época colonial que ha sido trasmitida de padres a hijos y decretada durante la época del general Antonio Guzmán Blanco como deporte nacional. Las contiendas tienen como finalidad mostrar los mejores ejemplares de cada criador tanto en condición física, como cría y belleza, siendo motivo de orgullo para el criador cuando uno de sus ejemplares gana la contienda. Además se rigen por un reglamento establecido, siendo la palabra del gallero ley.
Cuando en una gallera se organiza una pelea de gallos no puede realizarse una contienda simultánea en otra gallera. Al iniciar la riña se pesan los ejemplares y se comparan unos con otros para cazar la pelea, al estar de acuerdo los criadores se realiza el anuncio de la disputa y se llevan los gallos a un sitio llamado armadera donde los limpian y les cortan las espuelas naturales, colocándoles unas artificiales hechas de carey.
Luego el juez toma ambos gallos y los introduce en el palenque, especie de jaula que separa a los ejemplares. Una vez preparados se abren las compuertas del palenque y se libera a los gallos, dando inicio a la contienda.
Instituto de Patrimonio Cultural (IPC)