Maiquetía, 7 de junio de 2012 (Prensa IAIM).- Trabajadores del Instituto Aeropuerto Internacional de Maiquetía (IAIM), apegados a su vocación como servidores públicos, se incorporaron al proceso de control administrativo, operativo y de rehabilitación de los tres estacionamientos de la terminal aérea “Simón Bolívar”, en aras de dar continuidad a su funcionamiento, reforzar este servicio y optimizar su seguridad, tras la rescisión de la concesión de las operadoras por el incumplimiento de las cláusulas contractuales.
En ese sentido, cerca de 50 trabajadores de diferentes áreas de la institución, calificados y con el perfil requerido, apoyan como operarios, cajeros, técnicos de informática, así como en labores de logística, mantenimiento y resguardo en el recuperado centro de vigilancia electrónico, mientras se completa el proceso de selección y formación de los nuevos operadores.
Esta decisión del IAIM de asumir el control de los estacionamientos es respaldada por sus trabajadores, quienes aseguran la gran aceptación percibida de los usuarios ante esta medida, destacando que muchos de ellos los han felicitado por los cambios visibles que se aprecian en estos espacios en el área de seguridad, mantenimiento de la infraestructura, fluidez en el uso de estos espacios y mayor atención.
Para José Sosa, funcionario de Auditoría Interna, con 17 años de servicio, manifestó estar satisfecho de colaborar en este proceso porque se siente comprometido con la institución y reconoce los beneficios de esta medida.
“Antes que nada somos servidores públicos, y cuando la institución necesita del aporte adicional de sus trabajadores, lo hacemos con cariño y amor. Es nuestra contribución para brindarle a los pasajeros, nuestra razón de ser, un aeropuerto cada vez mejor”.
Por su parte, Auralis Ravelo, 11 años de servicios en el IAIM, adscrita a la Dirección de Administración y Finanzas, asegura estar satisfecha de corazón por formar parte de “un nuevo proceso evolutivo” para el aeropuerto.
“El IAIM es mi vida, aquí formé mi familia, y sin duda daría todo por mi institución. Cuando oí que asumiríamos el control de los estacionamientos me sentí orgullosa porque sabía que el servicio no era idóneo, y cuando me preguntaron si quería participar no lo dude, porque formo parte de una nueva etapa de crecimiento para el aeropuerto”.
“Era una necesidad tomar estos espacios por el bien del pasajero”, expresó la trabajadora de la Dirección de Administración y Finanzas, Yenny Herrera, también con 11 años de servicio, luego de comprobar el precario estado de las instalaciones a tan sólo una semana de haber pasado los estacionamientos al IAIM.
“Nos encontramos con todo tipo de irregularidades, quejas de usuarios por los robos y vejaciones que recibían anteriormente, garitas maltrechas, áreas abandonadas y todo muy precario. Ahora, a tan sólo una semana, ver que todo va mejorando me llena de orgullo, y más cuando escucho que los usuarios ahora expresan que hay más vigilancia y que todo funciona mejor. Imagino este proceso a tres meses, será algo espectacular”, agregó Herrera.
El trabajador de la Oficina de Recursos Humanos, Jhonny Sánchez, tras 31 años de servicio asegura, por experiencia, que los cambios nunca han sido fáciles, pero son necesarios para el bien del aeropuerto; enfatizando que formar parte de este proceso lo hace sentir particularmente orgulloso porque había sido testigo del detrimento y las mafias gestadas en esas instalaciones.
“El aeropuerto es un servicio y debe prestarse bien en todos sus ámbitos, especialmente el estacionamiento que es por donde primero pasan las personas que nos visitan. Este trabajo lo hago por amor a mi institución, y por un compromiso que me he formado a lo largo de estos años con los pasajeros. El cambio ya es notable, en unos meses seremos los mejores”.
Finalmente Luzmarina Cuevas, 8 años de servicio de la Oficina de Telemática, expresó que formar parte del estacionamiento es una nueva experiencia en estos ocho años de servicio en la institución.
“Me ha tocado hacer de todo, nunca imaginé hacer algo así, y continuaré aquí el tiempo que sea necesario, si mi institución lo necesita. Cuando ingresé tenía mucha vocación de servicio público, y nunca he cambiado; hoy lo hago de forma directa y me llena de satisfacción ver a la gente agradecida con nuestros servicios. Mil veces me piden que colabore y mil veces lo volveré a hacer”.
MPTAA/IAIM/EUMEB/VF