
La Corporación de Los Andes en el Parque La Isla de Mérida exhibe (gratuitamente) en su auditorio, hoy 11 de abril a las 04:00 pm, el documental “Puente Llaguno: Claves de una masacre” (2004/ 103 min.), del director venezolano Angel Palacios, bajo la producción de la Asociación Nacional de MC, libres y alternativos.
Sipnosis: Bajo el título "Puente Llaguno, claves de una masacre", este documental en vídeo plantea algunas dudas razonables frente a la seguridad absoluta de los grandes medios de difusión de mensajes y o comunicación impulsados por la oposición, por ejemplo: ¿Si la manifestación de la oposición no pasaba por allí (Puente Llaguno) a quién disparaban esas personas?, ¿si era una emboscada por qué se dejaron ver?, ¿si disparaban contra manifestantes desarmados por qué y de qué se protegían tirándose al suelo?, ¿por qué nunca se transmitió el vídeo completo de la cámara que retransmitió esos disparos?, ¿qué pasó con los presentes francotiradores capturados en los edificios cercanos?, ¿por qué muchos familiares de las víctimas defienden a quienes dispararon alegando defensa propia mientras los medios insisten sólo en mostrarnos la otra versión?. El análisis de las imágenes de este documental revela parte de la verdad no contada de Puente Llaguno. Sus autores dejan claro que "este documental no pretende descifrar todos los interrogantes alrededor del 11 de abril". "Su propósito -afirman- sólo es interpretar y ordenar algunos hechos registrados en Puente Llaguno.
Mañana 12 de abril, también a las 04:00 pm, en el mismo escenario, se mostrará la película “La revolución no será transmitida” (2003 / 74 minutos), de las documentalistas Kim Bartley y Donnacha O´Brien, bajo la producción del Consulado General de Venezuela (Estambul) e Instituto Cervantes (Estambul).
Sipnosis: “La revolución no será transmitida”, de los cineastas irlandeses Kim Bartley y Donnacha O”Brian, proporciona imágenes y secuencias que aclaran la trama, los agentes principales, los cómplices, el desarrollo del golpe, su programa, y el “guión mediático” que sirvió para que la televisión privada venezolana actuase como estado mayor golpista, y la prensa exterior lo maquillara y lo trasladara -nada menos que como “movilización democrática”- a la opinión pública. El documental tiene un valor histórico extraordinario porque ofrece un testimonio directo de los hechos que posteriormente fueron ocultados o deformados por los grandes medios de comunicación tanto venezolanos como internacionales. Reconstruye no sólo la historia de los hechos sino también del un enorme fraude informativo. “La revolución no será transmitida” comienza dando testimonio de la explosión de la actividad política y del crecimiento de las organizaciones populares en la Venezuela bolivariana. Hay un pueblo -entre el 70% y el 80% de la población del país, los “pata en el suelo”, los “zambos”, los “tierrúos”, anteriormente marginados, que nace realmente ahora, y lo hace en un marco constitucional que se ha hecho para ello. Ese es el fondo del enorme conflicto político de Chávez con la oligarquía venezolana.