
Es importante resaltar el trabajo de divulgación de las ciencias y en especial de la Astronomía como integradora de los saberes científicos, que se lleva a cabo en el Museo de Astronomía y Ciencias del Espacio (MACE) o Centro de Visitante -como mejor se le conoce- durante el año 2011.
Así lo dio a conocer Juan Carlos Vásquez, coordinador del Programa Educativo y Proyección Social de la Fundación Centro de Investigaciones de Astronomía “Francisco J. Duarte” (CIDA), ente adscrito al Ministerio del Poder Popular para Ciencia, Tecnología e Innovación, quien añadió que este museo es único en su estilo en el ámbito nacional.
El Museo de Astronomía atendió el año pasado 18.291 personas que eligieron al estado Mérida como su destino turístico. Es importante resaltar que el Centro de Visitante ofrece toda la información referente al Observatorio Astronómico Nacional (OAN) en general mediante las siguientes actividades: visitas guiadas en las cúpulas, charlas, videos, exhibiciones y observaciones con el telescopio Gran Refractor.
En el MACE existe un personal calificado y con mucha facilidad para atender las curiosidades del público en general que se acerca hasta las instalaciones del (OAN), el cual se encuentra a escasos 20 minutos de la población de Apartaderos, indicó Vásquez.
Las personas que visitan el Museo también tienen la oportunidad de conocer sobre los avances del CIDA en materia de investigaciones, tecnología e innovación en pro del desarrollo del país. Luego el público se traslada a la sala denominada “Escala Cósmica”, donde se les explica la relación que existe desde lo más cercano como lo es el planeta Tierra, hasta la visión más amplia que se tiene del universo (telaraña cósmica), generando en los visitantes una pregunta clave que se deben hacer todos los humanos: ¿Cuán grandes o pequeños somos con respecto al resto del universo?
Los propios y turistas visitan dos de las cuatro Cúpulas que se encuentran en el OAN, donde los guías explican un poco de la óptica mecánica de los telescopios, es decir, su funcionamiento interno, historia del Observatorio y la percepción original de su ubicación, puntualizó.
Al finalizar todo el recorrido, las personas también tienen la oportunidad de observar los objetos celestes a través del telescopio menor ubicado en la terraza del Museo. Esto depende en alta medida de las condiciones atmosféricas que impere para el momento de su visita.
“Es importante resaltar la colaboración del grupo de asistente científico del CIDA, los cuales facilitan la apertura del Gran Refractor para que se pueda realizar la observación durante los días en que existe una gran afluencia de visitantes”, concluyó Vásquez.
Prensa MCTI/CIDA